¿Cómo minimizar la formación de Coágulos en Tubos EDTA?: consejos para evitar repetir extracciones.

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En Cedivet, como laboratorio especializado en análisis veterinario, más a menudo de lo que nos gustaría, recibimos muestras sanguíneas en tubos EDTA que presentan coágulos de mayor o menor tamaño. Algunos se observan a simple vista al mover el tubo y otros se detectan cuando ya es tarde y nos han obstruido la aguja de succión del contador. Cuando hay un coágulo, aunque sea pequeño, la muestra de sangre ya no es válida para recuento ni fórmula leucocitaria, ya que no podemos saber cuántas células y de qué tipo han quedado atrapadas en las mallas de fibrina. Por esta razón no nos queda más remedio que rechazar la muestra y pedir una nueva extracción. Los compañeros que realizan las extracciones no siempre tienen la suerte de tener un paciente colaborador o unas venas con un buen acceso, y ello favorece en gran medida la formación de estos coágulos, que pueden llegar a formarse con bastante retardo.

Aquí os dejamos algunas causas que favorecen la formación de los dichosos coágulos y como intentar evitarlas:

1. Extracciones Difíciles

Las extracciones pueden complicarse por movimientos del paciente o por alteraciones como la hipotensión, que provocan el colapso o el aumento de la superficie dañada del endotelio del vaso. Si la aguja no alcanza el vaso en la primera punción, es recomendable no seguir y redirigir la aguja hacia la vena. Esto se debe a que la punta de la aguja va acumulando factor tisular (responsable del inicio de la cascada de la coagulación) al ser redirigida por el tejido. Si hay suerte y se encuentra la vena, todo ese factor tisular será arrastrado a la jeringa junto con la muestra de sangre, y es más probable que la cascada de coagulación no pare si se ha activado suficientemente la vía de contacto (independiente del Calcio).

Otras veces hemos entrado bien, pero hay un movimiento del animal y la aguja se mueve, saliendo parcialmente, o atravesando totalmente el vaso. En ese caso, es recomendable quitar el torniquete rápidamente y sacar la aguja, no intentar recuperar la vena. La sangre obtenida se deposita en un tubo EDTA y se repite la extracción. MUY IMPORTANTE es que la siguiente extracción vaya en un tubo EDTA diferente (se pueden enviar ambos sin problema), para no contaminar la nueva muestra con la anterior que puede estar activada.

Aunque no palpemos bien la vena, no se debe dejar el torniquete más de un minuto, ya que la estasis venosa favorece la agregación de plaquetas y la formación de trombos, así como la hemólisis de la muestra. En lugar de ello, se puede intentar calentar la zona para favorecer la dilatación venosa, o intentar otra localización, o repetir el torniquete habiendo pasado al menos dos minutos.

A veces la aguja está parcialmente dentro del vaso, y entra algo de sangre en el cono de la aguja y al tirar del émbolo de la jeringa se forman burbujas. Éste es otro de los detonantes, junto con el daño del endotelio, que disparan la cascada de coagulación.

2. Retraso en el Proceso de Anticoagulación

La sangre debe transferirse rápidamente al tubo EDTA para evitar que continúe y se amplifique la activación de la cascada de coagulación. Un retraso de más de un minuto puede ser crítico. Si se pasa más de un minuto intentando sacar más sangre, con un flujo muy lento, también se formará el coágulo.

3. Insuficiente Mezcla con el Anticoagulante

Una mezcla inadecuada de la muestra con el anticoagulante puede provocar la activación de la coagulación. Recomendamos invertir el tubo entre 10 y 20 veces para asegurar una homogeneización óptima, de forma lenta, para que la burbuja de aire que queda dentro del tubo ascienda, produciendo una buena mezcla del anticoagulante con la sangre. No se debe agitar bruscamente para no lisar los eritrocitos o formar burbujas, que favorecen también la formación de trombos.

4. Exceso de Llenado del Tubo

Llenar el tubo por encima del nivel indicado disminuye la eficacia del anticoagulante. Es importante adherirse a las marcas de llenado para mantener la proporción correcta. Es mejor llenar dos tubos con anticoagulante, aunque uno de ellos no llegue a la marca, que uno con un poco más de volumen. De hecho, ese sobrante se puede trasladar a un tubo seco, que nos viene muy bien para la bioquímica.

5. Uso de Tubos Caducados

El uso de tubos EDTA caducados más de un mes de la fecha que figura en la etiqueta, o bien tubos que hayan permanecido sin tapa (no sabemos si se ha perdido algo de anticoagulante) reduce la potencia anticoagulante. Se debe verificar siempre la fecha de caducidad antes de su uso.

Conclusión

La prevención de la formación de coágulos en tubos EDTA es esencial para garantizar resultados de análisis precisos y fiables. En CEDIVET, valoramos la importancia de la colaboración con los clínicos veterinarios para asegurar la calidad de las muestras que recibimos, y así proporcionar el mejor servicio diagnóstico para el cuidado de los animales.

Si quieres ahorrar tiempo y  mejorar tus diagnósticos, contacta con nosotros a través de los teléfonos o el correo que figura en nuestra web.

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